sábado, 17 de octubre de 2009

Cuarto escrito. Última parte. El final de la apuesta.

Mientras servía a los chicos del clan, quienes se habían dado por vencidos al intentar adivinar de dónde me conocían, comencé a preocuparme al no ver a Selena por ningún lado. Alrededor de media hora más tarde mi elfa volvió a cruzar la entrada del bar, esta vez escoltando a un musculoso Blade Knight de alto rango más terroríficamente conocido para mí que los demás. Se trataba de Leink, el hermano mayor de mi querida Blanie, una clase de rival al cual conocí durante mis días de novato en un viejo clan llamado Morbius al que ahora no pertenezco y del cual probablemente les hablaré en un futuro.
Cómo lo había convencido de venir justo ese día, no lo sabré. Mas confiaba en que las gemelas lo atendiesen al verme ocupado con las mesas de otros y la de mi clan. No tuve tanta suerte, de inmediato me encargaron atender la mesa de Leink. Pidió mesa para dos. Con quien rayos vendría me pregunté. Carcomido por los nervios paso a paso me acerqué a mi rival. Daba más miedo sin armadura que con ella. Cómo sacaran tanto músculo los guerreros, sus armaduras deben pesar una tonelada.
En fin, como decía, cada paso era más lento y corto que el anterior. Cuando estuve a pocos metros de Leink e iba a hablarle, una voz femenina me interrumpió. Una bella muchacha de cabello negro, ojos azules y una figura formidable se lanzó a los inmensos brazos del guerrero y le rompió la boca de un beso. Con que una chica... con suerte la miraría sólo a ella y no repararía en mí. Al fin la suerte pareció sonreírme. Y Selena, luego de notar que mi teoría se llevaba perfectamente a la practica, pareció, por primera vez en la noche, algo preocupada.
Transcurrió una hora más en la cual el miedo y la preocupación se me pasaron por completo. Era cuestión de tiempo que mis conocidos pidieran la cuenta, pagasen y se marchasen. La mesa de mis amigos llevaba mucho tiempo sin pedir nada, sin duda estaban algo borrachos, pero no lo suficiente para causar problemas. Iba a preguntarles si se les ofrecía algo más pero mi rubia amante se adelantó.
-Espero que estén pasando una buena noche ¿se les ofrece algo más?- preguntó sonriente.
-Otra de sus hermosas sonrisas ¿es posible?- sugirió Ángel a la elfa que de inmediato se sonrojo y soltó una risita simpática.
¡No me importa si estaba bajo la influencia del alcohol, mataría a aquel Blade Knight al día siguiente ya sea mi Battle Master, Asistente o criatura endemoniada!
-Algo de agua, por favor- pidió Venekita quien evidentemente no era tan buena bebedora como los otros.
Lo que pasó a continuación me dejó helado.
-¡Selvheen!- llamó Selena- ¡Trae una garra de agua bien fresca!
-¿Selvheen?- se preguntó a sí mismo Diómedes mientras dirigía su mirada curiosa a donde yo me encontraba parado, completamente paralizado.
-¡Rápido, Selvheen!- repitió mi chica.
-¡Yo sabía que lo conocía!- gritó Ángel quien en toda la noche no había mostrado indicio de saber sobre mi identidad -¡Master, ven, siéntate con nosotros!- agregó con la voz algo perdida por el alcohol.
-¿Selv?- preguntó Venekita con una sonrisa divertida -¿Qué estás haciendo aquí atendien...
Sentí de pronto otra voz familiar a mis espaldas pronunciando mi nombre con algo de duda. No quise voltear pero lo hice, Leink me observaba sentado desde su mesa con la mirada confusa pero curiosa y la boca casi dibujando una sonrisa.
Una lagrima de puro miedo se deslizó por mi mejilla y no pude más que salir corriendo, Selena se interpuso en mi camino pero me teletransporté tras ella y escapé. Corrí sin rumbo por toda la ciudad, la gente me miraba como si observasen a un loco, incluso algunos se apartaban de mi camino. Continué corriendo hasta que de pronto choqué de frente con alguien. Ambos caímos al suelo.
-Disculpe, no lo ví- dije al hombre.
-Tenías que ser tú- contestó.
La respuesta fue tan extraña que levanté la vista y miré al accidentado, era Mike, quien se puso de pie de inmediato y me dio la espalda. No hice nada, me quedé sentado en el suelo secándome las lágrimas. Entonces el mozo se detuvo y volvió la mirada hacia mí.
-¿Qué te ocurre ahora, Soul Master?- indagó severamente.
Despegué el estúpido bigote bajo mi nariz, más no pude parar de llorar. Entonces, de manera inesperada, Mike extendió su mano invitándome a incorporarme.
-Ven, levántate y cuéntame qué sucedió.
Le sonreí y el contestó de igual modo. Agradecido tomé su mano y me puse de pie. Aunque la situación era algo incomoda, Mike consiguió romper el hielo con su mirada tan libre de todo rencor. Sus ojos claros como el agua emanaban mucha paz y bondad.
Caminamos por la ciudad hasta llegar a una plaza casi vacía. En el camino le conté todo lo que había ocurrido, lo de Selena, la apuesta, el clan... Era tan sencillo hablar con él.
-Gracias por escucharme, Mike.
-De nada.
Hubo un largo silencio entre nosotros hasta que me animé a decir.
-Me contaron lo que ocurrió con tu familia y los Soul Master.
El joven se puso de pie como una fiera.
-¡¿Quién te lo...
-No importa. Quiero que sepas que lo lamento mucho.
Aguardó unos instantes y se sentó nuevamente junto a mí.
-No tienes la culpa, Selvheen. No hiciste nada- dijo con resignación tras un largo suspiro.
-Quiero que sepas que al menos yo estoy aquí para cuidarte. Nunca te haría daño.
-Tienes la fuerza para derrotar a semejante bestia de un solo hechizo. Podrías hacer pedazos toda Lorencia si quisieras. No hay guerreros por esta zona que puedan contra un mago evolucionado como tú.
-No te ofendas, pero no tienes idea de lo que es una verdadera bestia.
-Imagino que no, sino hay nadie poderoso defendiendo Lorencia de esos toros será porque no se requiere mucho poder para lograrlo- suspiró.- Entonces pasa lo que pasó, viene un asesino y nadie puede detenerlo a tiempo.
-Yo te protegeré.

Esa noche dormí en casa de Mike y a la mañana siguiente monté sobre Chester y, dando una última mirada a Lorencia, partí hacia Devias.
Llegué más o menos al mediodía mas cabalgué hasta que el sol desapareció y la aurora boreal se dibujó entre las estrellas. Casi era de noche cuando llegué al castillo abandonado de mi siempre nevada ciudad. Caminé por las oscuras ruinas, sorteando obstáculos sin mayores dificultades. Conozco aquel castillo como la palma de mi mano. Mas cuando estuve frente al trono me detuve, pude sentir una poderosa presencia aguardándome desde allí. Una presencia familiar...
-¿Qué haces aquí, Selena?- pregunté furioso encendiendo mi aura celeste.
-Perdiste la apuesta, vengo a reclamar mi premio- dijo mientras yo daba media vuelta para retirarme.
-Mañana entraré a tu estúpido clan y haré lo que me mandes. Hasta luego.
No pude dar un paso más, los calidos brazos de mi elfa rodearon mi cintura en un abrazo mientras que su mentón quedó apoyado sobre mi hombro dejando sus labios a poca distancia de mi oreja. La odiaba tanto en aquel momento que su abrazo me causó repulsión. Iba a liberarme cuando me susurró al oído "no te vayas, quiero estar contigo".
-Selv, nunca quise hacerte daño.
-Pero lo hiciste.
-Necesitaba que notases que es cierto cuando te dicen que tratas a los demás como inferiores... y que ese trato lastima, y me lastima.
-Sabes... me di cuenta que tenías razón. Pero me dolió lo que hiciste.
-Lo lamento- dijo besando mi cuello.-De veras lo siento, pero como logré mi cometido no estás obligado a cumplir con tu castigo. Es más, pídeme lo que gustes.
-No gané, no sería merecedor de ello.
-Olvida la apuesta, te regalo el favor, Master, porque me gustas.
-También me gustas. Y se me ocurre que puedo pedirte- dije con una pícara sonrisa.
-Dime- dijo al comenzar a morderme suavemente el cuello y a acariciar mi pecho y hombría.
-Dile a tu Master que soy mucho mejor amante que él- contesté entre suspiros.
-¡Que malo eres! Sabes que no puedo decirle eso, se enojaría contigo ¿Quieres guerra contra mi clan? Recuerda a la poderosa asistente que tienen- rió mientras sus manos se escabullían bajo mi pantalón.
-Pero, soy mejor amante que él ¿verdad?
-Para mí usted es el mejor semental del mundo, mi Master...
-¿Si? Dímelo siempre...- gemí mientras ella me masturbaba con firmeza.
-Usted es el mejor, mi Lord.
Sus palabras me relajaron y pensé, soy el Lord de ZARPA, tengo gente leal y poderosa a mi servicio, algunos incluso más poderosos que yo. Podrán tener sus defectos y sus virtudes pero siempre están ahí para mí... Quizá yo no sea el mejor en todo pero ellos me eligieron y los aprecio por ello.
Aunque si una elfa hermosa cree que soy el mejor del mundo algo de razón debe tener.

EPÍLOGO

Si bien la apuesta con Selena terminó sin ningún tipo de sometimiento a mi persona. No todo acabó ahí.
Solucionar el problema de Mike fue bastante sencillo, dos días después de lo ocurrido en el bar de Lorencia, tuve un encuentro con el gobernador de la ciudad quien me recibió de inmediato creo que más por miedo que por respeto. Desde aquel día Lorencia es custodiada por dos elfas arqueras de rango maestro. Mike tenía razón, la muerte de su familia pudo haber sido evitada de no ser por la tacañería del gobernador. Contratar tan poderosas protectoras es costoso pero lo vale y con el dinero de los impuestos no debería presentar mayores problemas el mantenerlas siempre allí.
Con respecto a los muchachos del clan, Diómedes y Venekita eran los que más recordaban lo sucedido. Al principio no quise retornar a ZARPA, me daba mucha vergüenza lo que podrían decir de mí. Mas no podía escapar por siempre a mis responsabilidades. Selena les contó todo lo ocurrido y ellos comprendieron de inmediato. De todos modos se rieron de la situación y cuando nos reencontramos se notaba en sus rostros las ganas de reír. Pero, como siempre, a mi asistente le bastó sólo apoyar su mano en mi hombro para darme a entender que ellos eran mis amigos y que mientras estuviésemos juntos todo estaría bien.
La siguiente semana tuve que tolerar varias bromas por parte de los chicos, pero nada que un Novazo y unas oportunas estacadas de hielo a dichos insubordinados no solucionasen.
Por último, Leink. Intenté no cruzarme con él, cada vez que lo veía me escabullía de inmediato.
Una tarde, en los límites de Noria se dio el encuentro. Mientras que ZARPA se repartía el pequeño botín recién obtenido tras la derrota de las tropas del White Wizard, yo me dirigía en busca de un trago en el café más cercano.
-Hey, mozo- escuché que me llamaban de pronto.
Miré por el rabillo del ojo y de inmediato reconocí al hermano de Blanie sentado en la otra mesa. Intenté ignorarlo pero Blanie, quien estaba con él, me saludó.
-¡Selv!- continuó la elfa mientras tomaba asiento junto a mí, seguida de inmediato por su enorme hermano. -Leink me contó lo del bar.
-Buenas tardes, Selvheen. Tiempo sin vernos- dijo el guerrero.
-¡¿Qué demonios quieres?!
-Un café, por favor- se burló.
De inmediato me puse de pie y, con mis alas bien abiertas para aparentar mayor tamaño, contesté.
-Quieres que te derrote de nuevo ¿verdad?
Leink se levantó como una mole ante mí, sus alas eran inmensas, similares a las de un dragón y su armadura lo hacía ver como un gorila asesino.
-Chicos, no peleen- interrumpió Blanie.- Traeré un trago para ambos, siéntense.
Sin decir más partió hacia la barra. Mientras tanto el gorila con esteroides y yo nos miramos fijamente. Admito que un golpe con su brillante espada Day Break duele y mucho, no es algo para tener sin cuidado. De todas maneras soy ágil como una gacela y, aunque no sea un bruto cavernícola como él, me las he ingeniado siempre para ganarle.
-¡¿Por qué tenías que contarle a Blanie?! ¡¿Quién te crees?!
-¿Que quien me creo? ¿QUIEN TE CREES TÚ PARA SACARLA DE SU CUARTO A MEDIA NOCHE Y LLEVARLA A ESE PUENTE DE PORQUERÍA?
Me quedé mudo, no creí que se enterase nunca.
De pronto Buffelms, una elfa de energía, Battle Master como Ángel, me llamó a la distancia. El clan estaba listo, aguardando mis órdenes y llevaban tiempo esperándome.
-Saludos a Blanie de mi parte- dije antes de darle la espalda y teletrasportarme lejos de él.
-Nos vemos, Selvheen- dijo el guerrero antes de volver a tomar asiento.
Aún me llama mozo de vez en cuando, pero acostumbramos a discutir por todo y, como no nos vemos seguido por asuntos del trabajo, el tema pronto sería sólo un vergonzoso recuerdo.

5 comentarios:

  1. re bueno
    ke gey pa salir corriendo xD
    te apoyo sigue escribiendo eres realmente bueno
    :)

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  2. Osea...no entendi bien, vas a seguir escribiendo como antes o se termino? si es asi...T_T la verdad muy bueno te felicito otra vez :) xq se qe podes sacar adelante esta historia qe bastantes deben seguir....suerte ;)

    A y una cosa mas...para que sepas que siempre soy el Mismo Anónimo de siempre al final de cada comentario voy a poner NAK ^^

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  3. Que bueno...!!!

    Jamas crei lo que podia hacer un juego tam piola como el MU, eres demasiado creativo deverias intentar escribir un libro y publicarlo...

    Eso si, que seguro que el ejemplar lo compro a como de lugar...

    Eres brillante! Sigue así hermano!

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  4. exelente proximamente quiero participar en webzen

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  5. jejeje me hizo recordar viejos tiempos feo!! xD!


    B.M Angelxs7 xD...

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